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La Victoria de Boquerón. Un día como hoy, pero más árido y hace 85 años.
  • La Victoria de Boquerón. Un día como hoy, pero más árido y hace 85 años.

    29/09/2017 - Otras La Victoria de Boquerón. Un día como hoy, pero más árido y hace 85 años.

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Fuente: Notiguaira

Hace 85 años había finalizado la Batalla de Boquerón, una de las más cruentas que enfrentó a los pueblos hermanos: Bolivia y Paraguay, durante los años 1932 al 1935, conocida como la Guerra del Chaco, que tuvo un alto costo en vidas humanas.

Dicha Batalla se inició el 7 de septiembre y, el 29 de setiembre de 1932, tras haberse agotado las municiones, agua y comidas de los combatientes bolivianos, éstos alzaron las banderillas blancas en Boquerón, acto aprovechado por los combatientes paraguayo, quienes tomaron el fortín.
Boquerón se encuentra a 450 Km. de Asunción y ahí tiene lugar la ceremonia de recordación de la primera victoria de las armas paraguayas en esa guerra.

El 29 de septiembre también se celebra el “Día del Soldado Paraguayo”, por el valor y sacrificio demostrado en la larga contienda chaqueña.

Los conflictos limítrofes con Bolivia, que existían desde siempre, tomaron fuerza por el control de la región del Chaco debido al valor estratégico del río Paraguay, que la surca. El dominio del río abriría la puerta al océano Atlántico al país que dispusiese de él, una ventaja crucial para los únicos dos países no costeros de Sudamérica – Bolivia y Paraguay- y una cuestión nacional para Bolivia, que había perdido el acceso al océano Pacífico en la llamada Guerra del Pacífico de 1879. El descubrimiento de yacimientos petrolíferos en la precordillera andina alimentaba, además, la hipótesis de que el Chaco podía albergar también reservas explotables.

Pero la chispa que encendió la hoguera no fue el petróleo sino el agua: En 1931, los paraguayos descubrieron una hermosa laguna en medio del territorio chaqueño, bautizada Pitiantuta o Chuquisaca, “un oasis en medio del desierto”, y fundaron, a continuación, el Fortín Carlos Antonio López, cuya única importancia estratégica era que defendía una de las pocas fuentes de agua de la zona.

El Fortín fue ocupado sin mucho esfuerzo por un destacamento boliviano en junio de 1932. Sin embargo, los paraguayos la retomaron el 29 de septiembre.