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Emergencia en todo el Departamento de Ñeembucu por inundaciones
Fuente: Abc color

PILAR, Dpto. de Ñeembucú . Pobladores de la compañía Yacaré Costa del distrito de Tacuaras, situada 50 kilómetros del microcentro de esta capital departamental, es una de las más afectadas por las inundaciones. Se encuentra incomunicada, los campos de pastoreo están bajo agua y las viviendas anegadas, expresó David Fernández, poblador de la comunidad.

Los cultivos agrícolas se perdieron en su totalidad y solo quedan los animales, que están siendo rescatados y trasladados en canoas a tierra firme. Lamentó que hasta el momento las familias afectadas por las intensas precipitaciones no fueron asistidas por las instituciones competentes. Indicó que los únicos medios que pueden llegar al lugar son las canoas y los caballos.

A raíz de las reiteradas precipitaciones y sus catastróficas consecuencias, las autoridades de los 16 distritos del Ñeembucú han declarado la emergencia distrital. Se espera que la Gobernación de Ñeembucú haga lo mismo para que la ayuda pueda ser canalizada con rapidez.

Numerosas poblaciones se encuentran aisladas debido al corte de sus caminos, que requerirán de una reconstrucción cuando las aguas de lluvia retrocedan.

Las autoridades del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y la Universidad Nacional de Pilar (UNP) determinaron la suspensión de las clases teniendo en cuenta la situación imperante en el duodécimo departamento. Las familias cuyas viviendas fueron inundadas son auxiliadas por sus vecinos y las autoridades de las diferentes localidades.

El ingeniero Arévalo, jefe de Ministerio de Agricultura y Ganadería del Ñeembucú (MAG), señaló que tras esta lluvia se estima que el perjuicio habría llegado a un 85 por ciento de la producción, fundamentalmente en el rubro de consumo. Afirmó que otro sector importante que se ve muy afectado es el de la producción de leche y queso, ya que los tambos también sufrieron el impacto de las lluvias generalizadas.

Manifestó que tras este evento climático, el desafío es trabajar en la seguridad alimentaria para mitigar las consecuencias de las prolongadas precipitaciones.

En Pilar

En la capital departamental se trabaja en la limpieza de desagües y la puesta a punto de las motobombas, que podrían entrar en funcionamiento para el escurrimiento de las aguas. Tras las últimas lluvias, numerosas viviendas y calles de los sectores bajos nuevamente quedaron anegadas.

El promedio de lluvia anual en Pilar es de 1.500 milímetros y desde enero hasta la fecha ya se registraron 800 milímetros, sobrepasando en solo cuatro meses el 50 por ciento de lo estimado para el año. El gran volumen de agua caída ha incidido en el aumento del nivel de los ríos de la zona y contribuyó para el desborde de los esteros.