/>

audios

Chapecoense, la fiebre del verde y blanco desde 1.973
Fuente: El Mundo

La historia cuenta que Chapecoense fue fundado un 14 de mayo de 1973 en la ciudad de Chapecó, en el estado de Santa Catarina (centro turístico para los argentinos durante muchos años). El club nació por la fusión de dos equipos de esa localidad, Atlético de Chapecó e Independente Futebol Clube. Jugó dos años el Campeonato Brasileño de Fútbol, entre 1978 y 1979, pero no regresó a Primera hasta el año pasado. Ahora, está en puestos de descenso en el Brasileirao.

En 2001 el club atravesó su peor momento. Asediado por las deudas, utilizó un recurso legal con el que cambió su nombre para poder seguir jugando. Modificó su status legal y se llamó Associação Chapecoense Kindermann/Mastervet. Recién en 2007 salió de aquel conflicto económico, transitando el largo camino para regresar al fútbol grande de su país.
El Chapecoense era un equipo joven y poco conocido hasta su llegada sorpresa a la final de la Copa Sudamericana, donde tenía previsto medirse este miércoles al Atlético Nacional de Colombia. El equipo jugaba en 2009 apenas en la Serie D del fútbol brasileño. Pero tuvo un ascenso meteórico y llegó a primera división en 2014. 

Desde entonces, no sólo se ha mantenido en la máxima categoría, sino que cada año ha mejorado su rendimiento hasta llegar a estar a sólo dos partidos de ganar el primer título internacional de su corta historia.
Chapecoense representa a la ciudad de Chapecó, un polo industrial importante de Brasil en el estado de Santa Catarina, en el sur del país, en el que viven aproximadamente 200.000 habitantes.

En Chapecó, según relatan los medios locales, se vive una 'fiebre' por el conjunto. Antes, en las calles, sólo se veían camisetas de Internacional y de Gremio, los clubes grandes de la ciudad cercana de Porto Alegre, o de otros equipos de Santa Catarina, como Avaí o Figueirense. Ahora, y desde hace unos años, el verde y blanco del 'Chape' tomó la ciudad.

Algunos de las figuras del equipo son jugadores como Cléber Santana, Thiego y Ananias, quienes provienen de clubes grandes de Brasil donde no tenían mucho lugar. Otros, como Danilo, Kempes y Gil, hicieron carrera por varios clubes del país hasta desembarcar en Chapecó. En el plantel del equipo sólo hay un extranjero, el argentino Hernán Martinuccio, que casi no juega.

Caio Júnior, el técnico, también tiene una trayectoria dilatada como entrenador, aunque todavía no ganó ningún título importante en Brasil. Reconocido por sus jugadores como un motivador, logró darle al equipo una identidad asentada en el equilibrio y la eficiencia para aprovechar errores rivales.

Para acceder a la definición de la Copa Sudamericana, Chapecoense dejó en el camino primero a Cuiabá, un equipo pequeño de Brasil. Luego, los 'peces gordos' fueron cayendo: primero fue Independiente, de Argentina; después Junior de Barranquilla, de Colombia y, en semifinales, el que quedó en el camino fue San Lorenzo, también argentino.

El último escollo en el camino del 'Chape' a la gloria era Atlético Nacional, de Colombia, campeón de la Copa Libertadores. El partido de ida estaba previsto para el miércoles en Medellín, y el de vuelta, el 7 de diciembre en Curitiba, ya que el Arena Condá, estadio del equipo brasileño, no posee capacidad suficiente para albergar un juego de este tipo. Con toda una ciudad detrás, el 'Chape' se preparaba para ser el primer equipo de Santa Catarina en jugar una final internacional sin imaginar lo que iba a suceder.