/>

audios

Un partido para la historia, con un desempeño excelente del Ciclón.
Fuente: Tigo Sports

El Ciclón jugó el partido más importante del año con un primer tiempo tácticamente perfecto. Gustavo Florentín planteó muy bien el juego. El equipo paraguayo cortó todos los circuitos de fútbol creativo de los locales, los llevó a equivocarse en varios pasajes en la cesión de los pases y presionó bien arriba en varios momentos.

Marcelo Estigarribia se mandó algunas corridas por el sector izquierdo y en uno de sus desbordes tiró un centro rasante que Cecilio Domínguez no pudo definir, en la ocasión más clara de todo el primer tiempo. El equipo azulgrana estuvo concentrado y Marcos Riveros manejó los tiempos. Por eso, solo a través de algunas descoordinaciones entre Marcos Cáceres y Junior Alonso llegaron los cafeteros, pero ahí empezó a emerger la figura de Antony Silva.

En el complemento, los paraguayos no tuvieron la misma eficacia táctica, y eso se debió a que los colombianos fueron más certeros en el trato del esférico y al mismo tiempo por la necesidad imperiosa del elenco azulgrana de anotar un gol para forzar la clasificación. Ahí se vio un Ciclón no tan compacto en sus líneas, pero puso lo otro, lo que hay que poner para intentar el desnivel.

Y tuvo sus chances el conjunto de barrio Obrero. Una exquisita habilitación de Cecilio dejó de cara al gol a Guillermo Beltrán, pero el fortísimo remate del Memo fue desviado, casi fortuitamente por la cabeza del arquero Franco Armani, que así como Silva, también tuvo que aparecer para mantener el cero en su portería. Fue la más clara de todo el partido.

Un remate rasante del capitán Rodrigo Rojas otra vez forzó la estirada de Armani, mientras que luego de un desborde por izquierda, Cecilio disparó al palo del portero, que otra vez estiró el brazo para sacar el balón. En el otro arco, Antony también tuvo que revolcarse en varias ocasiones para tapar balones peligrosos que rondaban el área azulgrana, que a esa altura ya se jugaba el todo por el todo.

Los cambios hechos por Florentín intentaron ser más ofensivos, pero ya no había criterio para el juego asociado y todo se hacía con el corazón, no con la cabeza. Por eso Riveros tuvo que hacer una infracción descalificadora por la que vio la roja y dejó a su quipo con inferioridad numérica ya en el último tramo del partido.

Dejó la sensación, como siempre ocurre en partidos de ida y vuelta, que Cerro perdió un gran porcentaje de clasificación en el juego disputado en Asunción, aunque nunca sabremos cómo hubiese planteado la revancha si iba arriba en el marcador. Lo que también queda claro es que en Medellín se pudo haber sacado algo más si se aprovechaban las chances generadas, algo que en esta clase de duelos es fatal.

Así, Cerro se despide de sueño copero, ese que se le sigue negando, pero que aparenta cercano si se mantiene un proceso con este plantel, que podría ser enriquecido en algunos puestos, y con el joven cuerpo técnico que demostró capacidad pese a su aún escasa experiencia.