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Ministro De Vargas es destituido durante una Convención Colorada.
Fuente: ABC Color

Foto: ABC Color
Atónito, el ministro Francisco José de Vargas (46) oyó por radio en vivo y en directo cómo lo destituía el presidente Horacio Cartes. Pero recién cuando su teléfono empezó a sonar insistentemente cayó en lo que le estaba pasando: Había sido destituido en una convención del Partido Colorado. “Yo nunca hubiera aceptado afiliarme”, dice también el ministro saliente, quien respondió todo lo que se le preguntó. El EPP y su brazo político, la afiliación de Santiago Peña, el empresario tabacalero asesor José Ortiz, la Embajada estadounidense y quién debería ser su sucesor. Cartes lo llamó para blanquear su anuncio ante convencionales colorados seis horas después de haberlo anunciado.

“No hubiera querido enterarme de mi destitución por radio y anunciada en una convención. Creo que para nadie eso es algo agradable. Quiero pensar que no tuvo muchas opciones”, dice el ministro saliente Francisco José de Vargas Benítez.

“Me enteré por radio porque estaba escuchando la Convención. Estaba en el interior, me enteré en tiempo real, estaba escuchando cuando hablaba el presidente Cartes en la convención (de ANR, el sábado). Había sintonizado radio 1000 porque encontré que era la única emisora que estaba transmitiendo en vivo la convención, y nada… Inicialmente no entendí la frase que utilizó, pero luego cuando mi teléfono empezó a sonar insistentemente por parte de amigos, conocidos, ahí me di cuenta de que obviamente todo el mundo le dio la misma interpretación que yo a la frase”, dice De Vargas.

“Me sorprendió porque yo esperaba que fuera de otra forma… Conociéndolo al presidente Cartes me gustaría pensar que no tuvo otra opción, que entró en una especie de callejón sin salida y que la presión partidaria y la de los convencionales, con argumentos falaces, tuvo su efecto. Finalmente él es un político, y es también candidato a presidente, estaba hablando de la posibilidad de la reelección”.

–Esta destitución, ¿lo toma de sorpresa, lo veía venir, se lo anunciaron?

–Absolutamente no. No la vi venir, no hubo hechos previos. Soy franco, no lo vi venir, no tuve ningún tipo de anticipo, información, ya sea a través de inteligencia o de nadie. Yo creo que para mucha gente, para la gran mayoría, esto viene de sorpresa. Todo el mundo estaba pendiente del tema de la enmienda constitucional, era lo que manejábamos, de la convención del Partido Colorado.

–¿Nadie del gabinete le sugirió que había descontento? ¿Cuándo fue la última vez que habló con Cartes?

–Con él me comunicaba y comunico –porque ayer y hoy (sábado y domingo)– también hablé con él. Hablaba vía telefónica o por Whatsapp. El miércoles tuve una reunión con él, y después nos encontrábamos periódicamente en los eventos oficiales, diariamente hay eventos de las diferentes instituciones donde todos somos invitados. Hasta hoy día tenemos un diálogo fluido y sincero.

–Ni tan sincero, Ud. se enteró por radio que lo destituía…

–El miércoles estuve con él y tratamos temas inclusive a futuro. Era un tema institucional, pero hablamos de planes. Por lo que hablé con él el miércoles, tres días antes de que me destituya, no estaba en su mente tomar esta decisión.

–¿Dice que habló ayer y hoy otra vez?

–Ayer (sábado) hablé por teléfono con él. Me llamó como a las 18:00, sé que estuvo con mucha gente antes y calculo que por eso no me llamó antes. Me manifestó que me comunicaba la decisión, debo decir que no se le oía muy feliz, que en los próximos días íbamos a reunirnos, querrá explicarme algunas cosas. Entiendo que no amerita ni me debe ninguna explicación, finalmente es su potestad constitucional, pero que me comunicaba eso. No me lo dijo pero entiendo que es un tema totalmente político.

–¿Hoy (ayer, domingo) volvió a hablar otra vez?

–Hoy le escribí yo. Agradeciendo la confianza, el apoyo, me respondió en muy buenos términos. Le dije que para mí era un honor haber formado parte del equipo de trabajo, me escribió muy poco realmente, escuetas líneas. Entiendo que en algún momento nosotros vamos a volver a hablar.

–¿Le ofreció seguir en su equipo?

–Nada. Al menos hasta este momento, nada. Yo creo que es muy prematuro hablar sobre eso, además tengo previsto tomarme un tiempo para pasar con la familia: Tengo esposa, tres hijos adolescentes, mis padres que están con problemas de salud, quiero hacerme un poco de tiempo para eso y después reiniciar mi vida laboral. Yo no me voy con ninguna fortuna a mi casa, si bien tengo ofertas de trabajo debo analizarlas y trabajar para vivir.

Nunca se hubiera afiliado

–Si Cartes le hubiera dado la chance de seguir en el cargo a cambio de su afiliación, ¿lo hubiera hecho?

–No lo hubiera aceptado. Yo creo que jamás estuvo ni en su mente ni en la de otro solicitarme tal cosa, así como yo le conozco a él, fueron más de 3 años de tratar periódicamente en una relación basada en la confianza, creo que él también me conoce a mí. Yo me afilié bastante joven, pero las convicciones que me llevaron a afiliarme al Partido Liberal siguen tan firmes como el primer día.

Todo el mundo sabe que si bien no me dediqué a la política partidaria, mi padre y mi madre han ocupado cargos por el partido, han militado. Mi apellido marca en el Partido Liberal por más de cuatro generaciones. En nuestra cultura eso es algo muy fuerte. Yo me considero liberal de convicción, me satisfacen los objetivos plasmados en el estatuto del PLRA, independientemente de la conducción actual, que es circunstancial.

–¿Qué opina de la afiliación del Ministro de Hacienda, Santiago Peña?

–Yo no niego y hasta creo en sus convicciones de formar parte de ese grupo político. Ahora, ese hecho de hacer la firma en ese acto, y en esas circunstancias, creo que le resta crédito. Yo lo conozco a él como una persona seria, responsable y trabajadora.

De Vargas confirma que tuvo muchas sorpresas en llamados y mensajes de gente que no esperó, incluyendo miembros del gabinete de Horacio Cartes. “La frase más reiterada fue la de “estás saliendo por la puerta grande” lo cual a uno le hace sentir bien. He recibido la solidaridad de miembros del gabinete, del equipo de trabajo del presidente Cartes, apoyo y solidaridad porque imagino que las circunstancias en la que se da esta destitución es rara. Yo no recuerdo otra ocasión en la que haya ocurrido algo así. Desde mi punto de vista esto es una presión partidaria, de hecho eso se mencionó en la convención y eso fue el pedido”.

Coloradizar el Gabinete

–Uno de los aspectos más celebrados tras el golpe de Estado de 1989 es que se formalizó la no necesidad de afiliarse a la ANR para trabajar para el Estado o el gobierno. Este ejemplo suyo, además de causar temor en otros funcionarios públicos, ¿es la confirmación de que sobrevive quien tiene el pañuelo colorado al cuello?

–Sí, puede interpretarse así y es lo más lógico. Esta actitud de ‘coloradizar’ el gabinete y el gobierno me preocupa más porque viene de las bases partidarias, no veo que esto sea la intención del –Poder– Ejecutivo. Cuando el pedido viene de las bases es más preocupante.

Hay intolerancia, es difícil construir un país cuando hay intolerancia y fanatismo. Todos saben que yo estoy afiliado al PLRA, provengo de una familia tradicionalmente liberal, soy hijo de caudillos liberales, pero nunca ocupé un cargo partidario. La política partidaria poco ha influido en mi accionar institucional. Si revisás mi entorno verás que tengo dos viceministros afiliados a la ANR, y yo he elegido a ambos para mis colaboradores. Y nadie me ha forzado para eso.

Si se fijan en mis directores de gabinete, los demás… en su gran mayoría son colorados. No recuerdo que haya un liberal allí, yo no metí a nadie allí.

Hago mención a esto porque oí que cuestionaban que hay un director liberal, y no hay que yo sepa ningún director liberal. Nunca he dejado de recibir o hablar con alguien, nunca pregunté filiación partidaria, no es lo mío, no es mi trabajo ser así.

Recomendaría a Jalil Rachid

Es altamente probable que Francisco de Vargas incluya este lunes 31 de octubre como uno de sus últimos días frente al Ministerio del Interior. Aseguró que hoy irá con sus colaboradores para poner la casa en orden antes de retirarse.

–¿Recomendó a alguien para sustituirlo?

–Nadie me pidió recomendación. Si me la pidieran, mencionaría algunos nombres, pero creo que eso no va a ocurrir. Esto es de potestad exclusiva del Presidente, él es quien decidirá.

–¿Y si le pidieran?

–Recomendaría a Jalil Rachid (actual viceministro de Seguridad Interna). Creo que tiene el perfil y está haciendo un buen trabajo, sobre todo que puede dar continuidad a muchos temas que hemos iniciado. Esa es una percepción muy mía.

–¿Faltó algo que no le dieron para pelear efectivamente contra la inseguridad?

–Lo ideal sería tener más recursos, no solo el Ministerio sino también la Policía. Pero esos recursos que yo digo que serían ideales, no es que no los tenemos por una cuestión de deficiencia administrativa: No los tenemos porque no hay, esa es la realidad económica de nuestro Estado. No es que no me los quisieron dar, es que no hay. Literalmente esto ha tratado de administrar necesidades.

–¿La estructura de relacionamiento del Ministerio del Interior y la Policía Nacional, no complicó el trabajo? ¿Puede pelearse una guerra cuando Ud. efectivamente no tiene potestad sobre la Policía Nacional?

–El artículo 175 de la Constitución Nacional establece que la Policía Nacional está vinculada jerárquicamente al Poder Ejecutivo a través del Ministerio del Interior. Según la Constitución Nacional, el ministro y viceministro de seguridad están incluidos en la cadena de mando, pero en diciembre del 2013 hubo una modificación administrativa en la Ley de Presupuesto General de la Nación (PGN) según la cual la administración del 93% de seguridad interna pasó a manos de la Policía Nacional.

Entonces eso es difícil de conjugar, cuando uno es la autoridad política y tiene que definir la política criminal y luego no tiene la autoridad administrativa presupuestaria, eso es un inconveniente.

Eso ya se reflejó en el descomunal robo de combustible de la Policía Nacional.

Esa causa penal –que le costó la cabeza a un comandante de la Policía Nacional que hoy está acusado, eso se da en el marco de la administración de la Comandancia, siendo ordenador de gastos el comandante de la Policía, en este caso, el Crio. Alvarenga. De hecho fui yo mismo quien hizo la denuncia.

Sotelo y José Ortiz

–En junio de este año Ud. y el Viceministro tuvieron intenciones de destituir al comandante Críspulo Sotelo después del escándalo Pérez Corradi, pero no pudieron hacerlo. ¿Por qué no lo hizo? ¿Fue la influencia de José Ortiz?

–Eso claramente fue un impasse en el cual hubo diferencias de criterio, no lo voy a negar, luego lo superamos y volvimos a trabajar juntos. Sobre el particular se menciona insistentemente que algunos asesores del Presidente fueron los que definieron el nombre del comisario Sotelo para la Comandancia de la Policía Nacional, eso no es así. Te lo puedo decir yo, ese nombre lo propuse yo sin ninguna influencia externa, se lo propuse al Presidente de la República para que él lo designe

–¿No estuvo de por medio José Ortiz?

–Absolutamente no. Yo lo conocía al comisario Críspulo Sotelo de cuando él era jefe Antinarcóticos y yo era fiscal. Cuando yo fui al Ministerio del Interior, él se desempeñaba como jefe de la Comisaría 11ª Metropolitana. Hubo un asalto en el que hubo complicidad de uno de los efectivos de la comisaría 11, y el comandante Alvarenga dispuso el traslado de Sotelo.

Yo le llamo al comandante Alvarenga y le pido que reponga a Sotelo por mi decisión, le pido que lo reponga en la Comisaría 11ª Metropolitana. Luego de un tiempo el comisario Sotelo me pidió ser relevado de esa comisaría diciéndome que era complicado allí, que no quería manchar su carrera. Entonces fue relevado, estuvo inclusive un tiempo trabajando para mí en ciertas investigaciones, por decisión mía. Y luego fue como director de Apoyo Técnico de la Policía Nacional.

Cuando Alvarenga cayó en la causa penal, con la imputación, yo propuse el nombre de Sotelo sin influencia de nadie.

Sí, sé que José Ortiz y Críspulo Sotelo se conocen de antes porque él era jefe de la comisaría de Hernandarias y… Si vos me preguntás por José Ortiz y su injerencia en la Comandancia de la Policía, yo te digo que no, que nada. No… y lo digo de corazón.

La Embajada de Estados Unidos

–Hablemos de la Embajada de Estados Unidos. Tenemos cuatro secuestros en curso, una violencia callejera muy importante, pero Cartes lo destituye recién ahora alegando el color del pañuelo partidario. Mucho se especuló que el Presidente lo mantuvo en el cargo, pese a resultados adversos, a pedido de la Embajada norteamericana. ¿Está vinculada su presencia en el gabinete de Cartes debido a la influencia de la embajada?

–Con los diversos representantes del Gobierno de EE.UU. en nuestro país he tenido relacionamiento ya de hace muchos años de estar en la Fiscalía, principalmente con gente de la DEA (Drug Enforcement Agency, Agencia de Lucha antidrogas de los EE.UU.). Yo creo que es un buen relacionamiento, mas no creo que… principalmente creo que lo de la… A ver, el apoyo o la sustentabilidad que algunos creen que me daba Cartes, creo que es solamente una especulación basada en mi historial de trabajo junto con ellos.

–Su historial de trabajo con la DEA…

–Y principalmente mi historial de trabajo con los representantes de la DEA, en la lucha con el narcotráfico. Estuve en Antidrogas del Ministerio Público por 10 años, del 2002 al 2012, me tocó estar en los operativos más significativos de aquellos tiempos: me tocó estar en la captura de Iván Mendes Mezquita, de Jarvis Chimenes Pavao, de Capillo, de Pingo Soligo, y estoy solo mencionando los nombres más conocidos, junto con la Senad.

Grandes incautaciones de droga y fue finalmente eso fue lo que promocionó seguramente mi nombramiento en la Senad, donde también tuvimos una actuación destacada gracias al equipo que logramos formar.

Militares y policías juntos, proceso que hay que sufrir

–¿Se puede pelear efectivamente contra el EPP asociando dos fuerzas que no parecen encastrar, como la Policía Nacional y los militares?

–Yo creo que es el único camino.

–¿Cree que funciona que Inteligencia haga la policía y los militares se encarguen de lo operativo?

–En realidad hay un proceso de trabajo en conjunto entre la Policía Nacional y las FF.AA. que debemos sufrir; ese buen relacionamiento toma su tiempo. En Colombia tomó décadas y además, esto ya se ha probado solo con la Policía Nacional, pero la modificación de la ley y la implementación de la Fuerza de Tarea Conjunta obedece a la necesidad de darle también un encare de tipo militar porque es lo que el enemigo propone.

Es una forma de trabajo en que el policía no ha sido preparado, entonces allí hay que combinar a quienes tienen distinto tipo de formación; la que tienen los policías y la que tienen los militares de las FF.AA. sin salirse del marco legal. Eso es un proceso de aprendizaje que hay que sufrir, yo creo que está muy avanzado.

–La corrupción policial, ¿fue algo difícil de combatir, se agigantó?

–En realidad es un tema súper difícil: el enemigo interno es el peor. Yo prefiero creer que no es que se esté agigantando sino que está tomando estado público, creo que la percepción de la ciudadanía era otra porque la corrupción no tomaba estado público. O por lo menos no tanto como está ocurriendo ahora, y esto que está ocurriendo es con base en una determinación de depurar las fuerzas policiales.

No pasa una sola semana sin que haya efectivos policiales inmiscuidos en temas de corrupción policial, pero eso es porque hemos tomado la decisión de depurar. Esa depuración que ocurre periódicamente, y que los casos toman estado público, le da una imagen negativa a la ciudadanía. La otra opción era seguir escondiendo la basura.

EPP creció en faceta comunicacional

–¿Se ha fortalecido el EPP?

–No veo así. Con el actuar de la FTC se han mantenido en su ‘zona de confort’, no creo que haya crecido la adherencia de la gente, sí creo que han crecido en su trabajo comunicacional. Creo que están manejando fuertemente eso.

–¿Ese trabajo comunicacional es porque hay apoyo político o por qué?

–De que tienen apoyo político para mi eso es indudable.

Apoyo político no necesariamente quiere decir complicidad. Pero claramente el EPP que busca permanentemente la salida del presidente Cartes del Ejecutivo, es coherente con el actuar de algunos parlamentarios. Coincidir en los mismos objetivos políticos no necesariamente quiere decir complicidad, porque no va a faltar quien salga a decir que yo pruebe estos vínculos.

Yo te recuerdo que el discurso era el mismo: el retiro de las FTC, la libertad de los hermanos Morales que son miembros del EPP, eso para mí no es una coincidencia.

–Ud. habla del caso Morales, asumimos que se refiere al caso de la visita de Giuzzio. Pero él fue uno de los fiscales que más peleó contra el EPP, el hecho de ir a hablar con ellos, ¿lo convierte en sospechoso?

–No, no digo que lo convierte en sospechoso. Yo no entiendo por qué él se fue a hablar con los hermanos Morales. No entiendo qué se fue a hacer él. Él dice que le preocupó que fueran objeto de persecución de inocentes, pero por qué ese caso en particular? No olvides el relacionamiento que yo hice, que el senador Pedro Arturo Santacruz, que es del mismo partido político del senador Giuzzio, presenta el proyecto de ley de eliminación de la FTC y 24 horas después Giuzzio se va con el senador Luis Alberto Wagner, que también permanentemente solicita la eliminación de la FTC, ¿a visitar a quienes? A los hermanos Morales, que están procesados por ser cómplices en hechos punibles atribuidos al EPP.

Quien también, permanentemente, solicita la libertad de los hermanos Morales y el retiro de la FTC es Elvio Benítez.

No señalo a nadie como autor o cómplice de hechos punibles. Estoy señalando cuestiones que para mí son coincidencias demasiado raras. Y si uno lee eso desde el punto de vista político, hay afinidad política.

Cuatro secuestros simultáneos

–Usted dice que el EPP no se fortaleció. ¿Qué pasa entonces? O ellos se fortalecieron o nosotros nos debilitamos, porque hay 4 secuestros en curso… Nunca antes pasó eso.

–No. No hay antecedentes de eso, pero creo que es una estrategia para estar en tapa de diarios. Pero sin embargo, quiero recordar que en este gobierno es donde más abatidos y aprehendidos hay. Yo siempre pongo como ejemplo esto por si no se percibe: fijate lo que era la segunda columna del EPP, la famosa Agrupación Campesina Armada (ACA), cuya aparición se produce en esta administración, pero todos sus miembros fueron abatidos y aprehendidos en esta administración, eso es lo que en su momento se tuvo que hacer con el EPP.

–Aquellas famosas fotos de asesores de Cartes, con armas, en operativos en el norte? Eso no fue una buena señal para nadie.

–No, el Ministerio del Interior no tuvo nada que ver. Al igual que todo el mundo, yo me enteré también por los medios de comunicación de eso.

La investigación de la Fiscalía

–¿Usted se da cuenta de que ahora que está fuera es altamente probable que ese proceso que le abrió la Fiscalía corra más rápidamente? (Por el caso de compras de equipos para la Senad).

–Ya lo pensé. Y también tengo esa sospecha, porque acá se trata de eliminar del todo al que es una amenaza. Pero si te digo, podés entrevistar mil veces, el equipo no fue sobrefacturado, el equipo funcionaba y se utilizaba.

La imputación era una suerte de cháke, tiene que ver con el tema de la Fiscalía General (su intención de competir por el cargo). Si yo llegara a ser imputado será algo muy injusto, por lo menos con respecto a mí. Pueden revisar mi cuenta, ahora nomás es domingo pero o si no, te hubiese invitado a mi casa para que veas cómo vivo. Ahora mi principal inconveniente cuando deje el ministerio será la movilidad, tenemos un solo auto, tengo tres hijos adolescentes, una esposa que trabaja y se mueve mucho, y no es que pueda meter la mano en el bolsillo y sacar plata.

Él no quiso hacer lo que hizo

De Vargas aún no da crédito a la forma en que Cartes lo destituyó. Repite su fe en el Presidente con frecuencia como para convencerse de lo que ocurrió y cómo. Y no encuentra respuestas cuando se le requiere con insistencia en que el Ejecutivo pudo haber dicho que no a su destitución, como tantas otras veces antes. Lo justifica hasta el final: “De lo que hablé con el Pdte. Cartes, de como lo escuché y lo que me escribió, él no quería hacer lo que hizo. Puede que esté equivocado, pero esa es mi impresión. Yo le conozco a él cuando lo tratan de obligar… pero no tengo una respuesta para el trasfondo real”.

Nada oficial sobre sucesor

Hasta anoche no había definición acerca de quién será el sustituto de Francisco de Vargas como ministro del Interior. Pero según algunas versiones, entre los candidatos propuestos están el diputado por el departamento de Paraguarí Clemente Barrios, el actual viceministro de Seguridad Interna Jalil Rachid y el polémico coronel Heriberto Galeano, quien fue jefe de Regimiento Escolta Presidencial en los primeros tres años del gobierno de Nicanor Duarte y que había sido procesado por enriquecimiento ilícito y estuvo involucrado en varios escándalos más.

Lo concreto es que el trabajo que deberá hacer el sucesor de De Vargas será arduo, pues las gavillas de asaltantes callejeros denominados motochorros se multiplican, y ya causaron ya en el año la muerte de sesenta víctimas, a lo cual deben sumarse los atracos domiciliarios, a empresas y casas particulares, entre otros.