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Marcha India lleva más de 6 semanas en Maharashtra.
Fuente: BBC Mundo

Millones de personas llevan seis semanas marchando en silencio en Maharashtra, un estado de India con tantos habitantes como México.

Se trata de una protesta única: no ha sido llamada por ningún partido político, en muchos casos son mujeres las que lideran a los manifestantes y las autoridades no pueden detenerlos.

Es una marcha que India no puede permitirse ignorar, me dice uno de los participantes.

Quienes protestan silenciosos son marathas, pertenecientes a una de las castas de más orgullo del país. El rey guerrero Shivaji, quien murió en 1680 dejando un reino maratha grande y estratégicamente situado en India central, fue uno de ellos.

La mayoría de los maratha son granjeros y constituyen más de un tercio de la población de Maharashtra, un estado relativamente próspero que alberga, por un lado, la industria del cine de Bollywood y por otro, tribus olvidadas que viven en la miseria y niños malnutridos.

lo que los llevó en un principio a protestar fue la violación de una niña de su casta en julio.

Se acusó de cometer el crimen a hombresdalit, quienes no tienen casta, también denominados intocables o parias.

Están tradicionalmente relegados a realizar los trabajos de más ínfima importancia e incluso se les prohíbe beber de las mismas fuentes de agua que las demás castas.

Más exigencias

Pero más adelante los manifestantes empezaron a exigir cuotas en universidades y empleos en el gobierno.

Y también piden que se derogue una ley federal que se aprobó hace 27 años y tiene como objetivo proteger a los dalits de atrocidades derivadas del sistema de castas.

Según los manifestantes, los dalits se aprovechan de la protección de esa ley para acusar a los maratha de falsos ataques.

Sin embargo, según datos de la policía sólo el 1% de las denuncias del año pasado las presentaron dalits.

Hasta el momento se han realizado 20 Marchas Marathas Silenciosas y Revolucionarias, como los participantes las llaman, y se espera que hasta 10 millones de manifestantes se reúnan en la capital Bombai a fines de octubre.

De ser así, será la mayor protesta de la historia reciente de India.

Y también una gran muestra de los problemas estructurales del país que, de no ser resueltos a tiempo, podrían derivar en un malestar social generalizado.